Frente al desafío de reconstruir el sector, Baumax, junto a Comaser y Roberto Araneda, desarrollaron una propuesta que buscaba aprovechar las ventajas de la construcción industrializada para abordar algo especialmente importante en una emergencia de esta magnitud: reducir el tiempo que las familias tendrían que esperar para volver a tener una vivienda definitiva.
Una propuesta para reconstruir Ríos de Chile



















El proyecto buscaba no solo reconstruir las viviendas, sino también recuperar el barrio. La propuesta tomó como base lo definido por SERVIU y se adaptó a la geografía del sector, aprovechando las terrazas naturales del terreno.
En enero de 2026, los incendios forestales que afectaron a la Región del Biobío golpearon duramente a Ríos de Chile, en Lirquén, comuna de Penco, dejando a cientos de familias sin sus viviendas.
En lugar de realizar grandes movimientos de tierra, el diseño utilizaba la topografía existente para distribuir edificios y viviendas de manera escalonada, buscando mantener las vistas hacia la bahía de Penco, además de favorecer la iluminación natural y la ventilación de las viviendas.
La propuesta contemplaba 1.020 soluciones habitacionales distribuidas en dos etapas:
- Etapa 1: 520 unidades, principalmente en edificios de cinco pisos.
- Etapa 2: 500 unidades, con 300 departamentos y 200 casas.
Se desarrollaron además distintas tipologías de departamentos y viviendas para responder a diferentes necesidades familiares, incluyendo unidades adaptadas para personas con movilidad reducida, alternativas de tres dormitorios, espacios para home office, terrazas y distintas configuraciones interiores.
No se trataba solo de viviendas
Uno de los aspectos que más valoramos de la propuesta es que abordaba la reconstrucción desde una mirada de barrio.
El proyecto incorporaba áreas verdes, espacios deportivos, equipamiento municipal y lugares de encuentro para la comunidad, buscando recuperar no solo las viviendas, sino también parte de la vida que existía alrededor de ellas.
Dentro de esta propuesta se diseñó también el “Foro de la Memoria y el Resguardo”, un espacio cívico pensado como punto de encuentro entre las dos etapas del proyecto.
Más que un monumento, se planteó como un lugar para reunirse, realizar actividades comunitarias y mantener presente la historia de Ríos de Chile, integrando memoria y vida de barrio.
El aporte de la industrialización
Desde BauMax, nuestra participación estuvo enfocada en incorporar la industrialización desde el inicio del proyecto, integrándola al diseño y a la planificación de la reconstrucción.
Esto permitía trabajar de manera anticipada y coordinada, optimizar los procesos de fabricación y montaje y tener mayor control sobre los plazos y la calidad.
De acuerdo con la planificación desarrollada para nuestra propuesta, la solución industrializada permitía reducir los tiempos de construcción en cerca de un 40%.
En términos concretos, esto significaba que las familias podrían haber recuperado sus viviendas cerca de un año antes que un proyecto de construcción tradicional.
Y en un proyecto de reconstrucción, esa diferencia importa. No se trata solamente de productividad o de construir más rápido, sino de cuánto tiempo una familia debe esperar para volver a tener su casa.
Industrializar desde el diseño
Finalmente, las familias eligieron otra propuesta para la reconstrucción de Ríos de Chile. Felicitamos al equipo seleccionado y les deseamos mucho éxito en el desafío que tienen por delante.
Para Baumax, participar en este proceso fue una oportunidad para mostrar con un proyecto real lo que puede aportar la construcción industrializada cuando se incorpora desde las primeras decisiones.
Este proyecto refleja precisamente hacia dónde queremos avanzar: trabajar desde el inicio junto a arquitectos, ingenieros, constructoras y mandantes para que la industrialización forme parte del proyecto desde su diseño.
Porque es ahí donde podemos aprovechar realmente sus ventajas: reducir tiempos, coordinar mejor, controlar la calidad y entregar más certeza durante la construcción.
Agradecemos especialmente a Fluxá Arquitectos por el gran trabajo realizado en la arquitectura, diseño y visualización de la propuesta, y a Comaser y Roberto Araneda por invitarnos a desarrollar este proyecto en conjunto.
En Baumax seguiremos trabajando para llevar la industrialización a más proyectos y demostrar, en la práctica, que podemos construir mejor y en menos tiempo.


